La carne, es un producto alimenticio que atribuye a la buena salud del ser humano por sus diversas capacidades de contribuir vitaminas y minerales, esenciales para el correcto funcionamiento y desarrollo del sistema inmune, un derivado degustado por muchos en culturas y tradiciones a nivel mundial gracias a su excelencia en sabor y textura indescriptible.

Esta, es tradicionalmente extraída y procesada para el consumo de la alimentación humana, conformada por las partes internas del cuerpo de un animal, lo que conlleva al hecho de que esté constituida primordialmente por el tejido muscular. Pero… ¿Sabía usted que existe una alternativa más saludable en lo que a composición se refiere?

La tendencia moderna en salud en los últimos años ha incrementado en ser parte de un saludable y equilibrado estilo de vida, involucrando prioritariamente el aparcado alimenticio al igual que el físico, generando la exclusión de este manjar por su alto contenido en grasas, y otras personas optan por implementar a su dieta una alternativa que no incluya o vincule a los animales como principal ingrediente.

Específicamente la comunidad vegana, quienes han reemplazado el lugar de la carne genuina tradicional con la moderna “carne vegetal” que ha evolucionado y optimizado la alimentación saludable al elaborarse con alimentos de origen vegetal que proporcionan como resultado una carne con similares características a la tradicional, incluyendo la consistencia, textura, olor, sabor e inclusive el aspecto de la misma.

Pese a la similitud entre estas dos variedades, la Asociación de Ganaderos de Estados Unidos declaró una petición a la junta del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América en el año del 2018 por la cual exigían el suplanteamiento del término “carne” al referirse a la carne “vegetal” no procedente de origen animal, debido a que sus composiciones adjuntan cualidades completamente distintas.

Planteando así el dirigirse a esta selección de carnes como “proteína o tejido muscular artificial” y así el consumidor esté al tanto de la base fuente del producto a adquirir. La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo en abril del año 2019, asimismo apoyó la iniciativa de no denominar “carne o hamburguesa” a estos derivados de vegetaciones a la cual el determinado indicativo no corresponde.

Se estima que desde la fabricación de estas proteínas artificiales el crecimiento de las comunidades veganas han sido elevadas, consecuente a la razón de que una imitación auténtica de la carne obtenida de tejido animal ahora se exhibe en una nueva, relevante y benéfica presentación más adaptable a aquellos que prefieren no relacionar animales inofensivos en su alimentación cotidiana.

Las personas con un estricto régimen saludable en dieta también asimilan como la mejor opción esta alternativa al no poseer contenido exceso en grasas, además cabe destacar su fácil accesibilidad al público al encontrase disponible en supermercados y tiendas de alimentos, y si le place y es de su conveniencia podría fácilmente elaborarla en la comodidad de su cocina con ingredientes al alcance de su mano.