Así es, aquellos cuentos de hadas de los que disfrutabas en tu infancia parecen tener muchas dosis de realidades. Como en Pinocho, las personas mentirosas no llegan muy lejos, al igual que en La Bella y La Bestia el amor verdadero puede ser más que una cara “bonita” según los absurdos estereotipos, y de la Bella Durmiente aprendimos que era hermosa, radiante, esplendorosa, en fin, todos los sinónimos que existen del termino perfección, pero… ¿Precisamente qué era lo único que hacía? exactamente, ¡dormir!

No es un secreto que al dormir estarás aportando innumerables beneficios saludables a tu piel, tanto físicos como internos, y es que una persona con un horario establecido en cuanto al descanso se refiere, notará a simple vista las diferencias acentuadas de aquellos que interfieren su ciclo de sueño que tal vez, inconscientemente no percatan que perjudican su bienestar, reflejándose este mal hábito en ojeras, opacidad en la piel, hinchazón, arrugas, líneas de expresión, entre muchos otros signos y señales que indican a gritos que la piel no está recibiendo el cuidado requerido.

Y es que la belleza y el descanso son grandes aliados, en el plazo de el sueño nocturno las células de la piel suelen oxigenarse en su máxima expresión, acto que procede a promover el estímulo de su metabolismo y su capacidad de procrearse, renovándose de los daños y agresiones radicales letales a la que se expone día tras día, y como resultado obtendrás una piel rejuvenecida en todos sus aspectos físicos, desde los poros hasta los tejidos.

Cientos de investigaciones y estudios científicos han determinado que esta actividad reparadora concretada correctamente proporciona un aspecto reafirmante y saludable.

Para quienes mantienen una rutina o estilo de vida algo rítmico y acelerado es evidente que los inconvenientes se harán presentes a la hora del descanso necesario, obstaculizando y dejando quizás fuera del alcance las 8 horas necesarias para una persona promedio, y si este es tu caso no te alarmes, existes una alternativa que todos conocemos llamada siesta.

Esta sería la mejor opción a la cual recurrir si tus actividades cotidianas no permiten el debido relajamiento, a esto se le anexa el favorecedor hecho de que la piel se recupera rápidamente de las horas de sueño arrebatadas.

La piel no es la única afectada por el desequilibrio y la escasez de el sueño, no dormir lo suficiente influye negativamente en el deterioro de la salud mental y el desarrollo de nocivas enfermedades de alto riesgo como Io es la diabetes y la obesidad.

Específicamente, ¿Qué le sucede a la piel en el periodo de el sueño?

Al dar inicio a las primeras tres horas del descanso nocturno el cuerpo entra en un estado de relajación profundo incentivando la estimulación de la hormona del crecimiento, dicha hormona es fundamental para el correcto proceso de renovación de la piel y el cabello.

Prosiguiendo con las siguientes dos horas el sueño profundo entra en la fase de disminución y rápidamente el intervalo de movimiento rápido del ojo se desenvuelve y el proceso de el aumento de la melatonina se ejecuta, contribuyendo propiedades antioxidantes.

Al concluir, en las últimas dos horas restantes transcurre un incremento máximo de el sueño en el periodo de REM, influyendo en el descenso de la temperatura de la piel y en la relajación muscular, permitiéndole a la piel la ligera y sencilla liberación de tensión acumulada.

Periodos de tiempo de sueño establecidos

¿Cuántas horas de descanso necesita un individuo para el correcto funcionamiento del cuerpo humano? Es una pregunta que su repuesta varía dependiendo de a quien se le pregunte, pero de acuerdo a los expertos en la materia concluyen que el lapso promedio y beneficioso es de 7 a 8 horas diarias, tomando en cuenta factores de suma importancia como la salud y la edad cronológica. En caso de un adolescente en su etapa de crecimiento el lapso debe variar entre las 9 y 10 horas de descanso debido a que así Io requiere el organismo en ese proceso de crecimiento.

Si la ocasión lo permite y el individuo lo amerita, una siesta de mínimo 30 minutos sería todo un regalo que agradecería todo el cuerpo y el organismo en general. No suponga la errónea idealización de que durmiendo o descansando demás obtendrá la fuente de la belleza y juventud al alcance de sus manos, irónicamente pudiese alterar la piel de manera negativa según lo indican diversos estudios profesionales.